•  21 de Septiembre del 2017

Liderazgo en el PSOE, Primarias, Referéndums y todas esas mierdas....

Redacción -

Este Domingo hemos asistido a unas primarias muy atípicas en el PSOE. Y eso, si ya no fueran atípicas las primarias por sí mismas. Pareciera que nuestros bienamados representantes no estuvieran acostumbrados a considerar que sus representados tengan una opinión propia sobre las cosas que acontecen.

Resultados de los candidatos a las primarias del Psoe 21M

Yo no creo en una democracia asamblearia, es más, me gusta la democracia representativa que tenemos y nos dimos/dieron en la Transición. Pero una cosa es tener representantes, y otra bien distinta es aquél dicho absolutista de “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Si aceptamos que la representación, articulada por medio de los diferentes partidos, es más acorde a los tiempos en que vivimos, en detrimento de un asamblearismo utópico que en un pasado reciente no pudo dar mejores resultados, no es más cierto que hemos vivido una suerte de representación que pide el voto al ciudadano en base a unas promesas, que luego se las lleva el viento.

Ejemplos hay para aburrir. Sin ir más lejos, las recientes elecciones en el País Vasco, el apoyo a sus presupuestos y la respuesta en clave nacional a los presupuestos del PP. Hay quien avisó de la posibilidad de ese acuerdo antes incluso de celebrarse las elecciones (Septiembre de 2.016. El PP apoyaría al PNV en el País Vasco y el PNV apoyaría al PP en el Gobierno). ¿Y qué dijeron los diferentes representantes a este respecto? Que nunca jamás, que qué barbaridad. Pero luego hubo que tomar decisiones y, los mismos que renegaban de ello, se afanaron en hacer exactamente lo predicho. Y el votante, a verlas venir. ¿No hubiera sido más ético haberlo defendido antes, si aceptamos que no quedaba otra?.

Reunión Aitor Estaban y Mariano Rajoy

Al final parece que los ciudadanos van por un lado y los políticos, nuestros representantes, van por otro bien distinto. Y así no puede funcionar una democracia.

No hay que extrañarse pues, que a poco que se consulte a los ciudadanos sobre lo que sea (repito, lo que sea: Brexit, referéndums varios o unas primarias mismamente) estos te salgan por donde menos te lo esperas. Bien es cierto que después llegarán unas elecciones donde cada uno vote según su preferencia ideológica, con la nariz tapada o a pecho descubierto. Pero a poco que se les pregunte sobre cuestiones concretas, y este ha sido el caso de las primarias en el PSOE, el votante parece saber muy bien lo que quiere, o por lo menos lo que NO quiere.

Aunque, pensándolo bien, uno llega a la conclusión de que nuestros queridos representantes parecen saber muy bien lo que opinan sus electores potenciales. Prueba de ello es lo que prometen para que se les vote. Y bien que se esfuerzan en prometerlo. ¿Pero estos representantes tienen una intención real de llevar a cabo DE VERDAD dichas promesas? Pues muchas veces da la sensación que no, que mienten como bellacos.

Tengo el presentimiento, la sensación, la convicción, o llámelo usted como quiera, de que en el llamado “aparato socialista” se había decidido, tras los malos resultados del 26-J, que gobernara Rajoy. Que había que dejarlo gobernar (formación de gobierno, techo de gasto, presupuestos, etc…) y que dicho marrón se lo comiera Pedro Sánchez, que para eso había perdido dos veces, ¿no?. Y ya luego vendría un nuevo liderazgo, Susana, que organizara una oposición a medio plazo o en vistas a unas elecciones anticipadas, a poder ser, después de 2.018. Pedro Sánchez no quiso bailar ese juego y terminó ocurriendo lo que ocurrió.



El golpe lo lideró Felipe González: “Pedro me ha mentido”, porque Susana no podía quemarse: “Yo sólo sé que con 85 diputados no se puede formar Gobierno”. Y ahí está el problema de liderazgo en el PSOE, no había quién le vendiera la decisión al electorado socialista. Nadie quería pagar las consecuencias de ello. Porque nuestros queridos representantes sabían que los votantes socialistas sí estaban dispuestos a explorar cualquier otra opción. A pactar con otras fuerzas, independentistas o no.

Y ahí perdió Susana. Un líder (una líder) está para las duras, no para las maduras. Un líder se cuece cogiendo el toro por los cuernos, apareciendo en los momentos difíciles, dando lo mejor cuando otros se esconden. Defendiendo una decisión y convenciendo a los demás de ello. Para bien o para mal. Un líder aparece justo cuando llueve, no cuando escampa.

Susana Díaz primarias Psoe 21M

Sinceramente, abstenerse al Gobierno de Rajoy era una opción, democrática como cualquier otra, por más que duela admitirlo. Y los militantes socialistas, los que votaron a Felipe en 1.996, y a Rubalcaba en 2.011, nunca dejarían en la estacada a su Secretario General por más que les doliera escucharlo, si un líder socialista lo hubiera defendido. Si un líder socialista hubiera dicho abstención, abstención. Pero no, lo que ocurrió el 1 de Octubre no lo ha aceptado la militancia.

Los militantes socialistas aceptaron la Monarquía en la Transición, los militantes socialistas votaron la entrada en la OTAN, los militantes socialistas nunca abandonaron a Felipe González en los momentos más duros de los años noventa. Los militantes socialistas votaron a Rubalcaba en 2.011. Los militantes socialistas no defraudan, otros/otras sí.

Los militantes socialistas han hablado este fin de semana.

No es de extrañar pues, que haya tanto “representante” político en este país que abomine de las consultas, referéndums, primarias varias… y todas esas mierdas.

Raúl Ramos Domínguez
Diplomado en CC empresariales.
Actualmente en PARO.