•  14 de Noviembre del 2018

Verdemar Ecologistas en Acción organiza este domingo una nueva protesta contra la APBA por el fondeadero de buques que van a establecer en Torreguadiaro

Redacción -

Verdemar Ecologistas en Acción inicia una nueva protesta contra el pretendido fondeadero de buques que el Puerto de Algeciras quiere establecer.

Verdemar convoca a colectivos y ciudadanos a formar una cadena humana el próximo domingo 26 en la Playa de Torreguadiaro a las 13.00.

El Fondeadero Exterior de buques, propuesto por la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras (APBA) frente a la costa de Sotogrande, va a poner en riesgo el turismo de alto Standing y los valores ambientales de la zona.

La APBA terminó con el turismo en la Bahía de Algeciras y ahora pretende sepultar el de Sotogrande y el de la Costa del Sol.

Este fondeadero de buques; petroleros, cargueros, butaneros, va a provocar una presión antropogénica significativa sobre los hábitats bentónicos, con especial atención a los hábitats biogénicos y/o protegidos que representan puntos calientes de biodiversidad y son clave para asegurar los servicios y funciones del medio marino: praderas de fanerógamas marinas, hábitats de roca infralitoral y circalitoral, fondos de maërl, comunidades profundas de corales de aguas frías, comunidades dominadas por pennatuláceos, agregaciones de esponjas circalitorales y profundas y jardines de coral... Verdemar añade que otro de los graves problemas será el asentamiento de especies invasoras, como la “Caulerpa racemosa” y la “Lophocladia lallemandii”, que se encuentra bien consolidado en las zonas habituales de fondeo y de tránsito de las embarcaciones. Las embarcaciones se trasladan de un punto a otro, por lo que “la falta de planificación en las zonas de fondeo puede favorecer la proliferación de estas especies” invasoras.

El pretendido fondeadero se extenderá desde Gibraltar hasta la costa de Málaga por lo que el impacto será más grave. Entendemos que la gestión del Medio Marino debe orientarse hacia un desarrollo distinto al actual, apostando por la navegación a vela, la más respetuosa con los recursos naturales y menos impactante con el territorio, dejando a un lado los fondeaderos y sus enormes impactos ambientales.