•  21 de Septiembre del 2017

Ética, política y exigencias

Redacción -

En los últimos meses leemos que los partidos exigen soluciones, encubiertas, hacia otro partidos, sin más miramiento que el rédito político que pueden ganar por solo mentarlo.

La exigencia de responsabilidad en política es imposible, y contraproducente, cuando la paja en el ojo ajeno es denunciada por quien no la ve en el ojo propio.

Lamentablemente para los linenses su entorno político, personal, sindicatos y los funcionarios públicos son los causantes de todo ello. A veces sin eximentes morales y otras por omisión.

La papeleta que tienen los ciudadanos es la más difícil de solventar pues en realidad, mucha información, o desinformación, y tirar balones fuera es lo que atrae a los acólitos, apoyar todo lo que dicen unos y criticar lo que dicen otros, lo malo es que la memoria histórica nunca es tomada con prudencia o directamente no existe. Y esto es palpable en el ambiente y no le exime de responsabilidad moral.

Los atributos de honestidad y confiabilidad dejan en evidencia la mala evaluación ciudadana, así mismo también se relaciona a la mala evaluación de la política local o nacional.

Estamos en un momento en donde más de uno debería estar dispuesto a renunciar a la moral, partidista, cuando la circunstancia así lo exija y aunar fuerzas contra lo que se nos viene encima.

La ciudad ha salido muy bien parada gracias a los presupuestos generales del estado, y se nos avecina un Brexit muy duro para la ciudadanía que no solo afectará a los trabajadores linenses en Gibraltar, sino que repercutirá también en el comercio y en la economía local a nivel global.

Lo peor es que aquí no hay penaltis ni segundos tiempos por lo cual todo nos afecta, y es el momento de exigir menos hacia nosotros mismo y remar juntos en todos los ámbitos hacia el resto del estado.




Victorio Ramos Domínguez

Linense Inconformista